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3 de diciembre de 2008

Cuándo conviene acogerse a la Prejubilación

Pese a la fuerte recesión que vive el país, o quizá por ello, las empresas siguen anunciando prejubilaciones masivas de empleos con edades que ya se rebajan por debajo de los 52 años, hasta incluso los 48 años. La pregunta que se hacen muchos trabajadores que comienzan a acercarse a esa edad es ¿coviene acogerse a ellas?. Los expertos responden a estas dudas.


Acceso a la jubilación

En nuestro sistema legal actual, se accede a la prestación por jubilación de manera general a la edad de 65 años. Asimismo, existen una serie de supuestos en los que dicha edad puede verse reducida; son los casos conocidos como jubilación anticipada, a la que pueden acceder los trabajadores que cumplan determinados requisitos recogidos en la legislación laboral (profesionales cuyos trabajos sean de naturaleza penosa, tóxica, peligrosa, etc., y personas que tengan unos grados de discapacidad determinados, entre otros).

Pero, por otra parte, dada la realidad económico-social que vivimos, en la que la edad media de los trabajadores se ha incrementado, ha sido necesario configurar una alternativa que permita tanto a trabajadores como a empresas cesar de manera anticipada las relaciones laborales para poder permitir la entrada al mercado laboral de trabajadores más jóvenes. En este sentido, existe una figura conocida como prejubilación, que no está regulada de forma explícita en nuestro sistema jurídico, con la consiguiente confusión e inseguridad en la configuración de lo que podíamos denominar como “contratos de prejubilación”.

La prejubilación es una circunstancia a la que se llega generalmente por causas económicas u organizativas de las empresas, que proponen a sus trabajadores de mayor edad una salida de la empresa alternativa al despido, ofreciéndoles unas condiciones económicas más favorables que las que obtendrían con un despido tradicional (es decir, por encima del mínimo indemnizatorio legal).

Esta situación (a caballo entre el desempleo y la jubilación) consiste en un CESE ANTICIPADO de la relación laboral de un trabajador que cuenta con una edad avanzada (entre los 50 y 60 años), que se presenta como una salida tanto para las empresas (que pueden renovar su plantilla dando acceso a la misma a trabajadores de menor edad) como para aquellos trabajadores que, teniendo una edad avanzada tienen una difícil reubicación en el mercado laboral.


Definición de prejubilación

La prejubilación es, por tanto, el lapso de tiempo que transcurre desde que se cesa la relación laboral hasta que el trabajador está en condiciones de obtener la pensión de jubilación (es decir, hasta que cumpla 65 años o los requisitos necesarios para acogerse a la jubilación anticipada). Se sigue manteniendo una relación con la empresa pero no ya de carácter laboral, sino simplemente en cuanto a la relación a las percepciones económicas pactadas con la empresa, que generalmente consisten en el abono de una serie de cantidades económicas (indemnización que se encuentra fijada en función de la edad, los años de antigüedad, categoría profesional del mismo, etc.), así como el pago de las cotizaciones del trabajador a la Seguridad Social durante un determinado número de años siguientes al cese, que se suma a la cantidad recibida en concepto de prestación por desempleo hasta que el trabajador puede tener acceso a la pensión de jubilación.


En cuanto a la forma de materializar la prejubilación, se puede realizar de diferentes maneras, fundamentalmente, dos:

1- Despido, de manera que los trabajadores prejubilados recibirán además de la correspondiente indemnización, los dos años de prestación por desempleo (y, en su caso, el subsidio de desempleo), mientras que la empresa les completa dicha cantidad percibida abonándoles una cantidad adicional, además de pagar las cuotas a la seguridad social para evitar que dichos trabajadores vean perjudicada la pensión de jubilación que pasarán a percibir cuando se dé el hecho causante de la misma.

2- Acuerdo de voluntades, que puede denominarse de diferentes maneras (suspensión del contrato laboral, extinción del contrato por mutuo acuerdo, entre otras), en el que se plasmarán las condiciones económicas concretas de dicha prejubilación. En este sentido, existen numerosas empresas (sector bancario, telefónico, etc.) que tienen previstos Planes de Prejubilación para sus empleados, en los que se llega a pagar un porcentaje muy elevado del salario hasta alcanzar la edad de jubilación.


Ejemplos prácticos

Vamos a analizar un supuesto de hecho para una mejor comprensión de lo que, a efectos prácticos, supone la prejubilación.

Pensemos en un trabajador nacido el 14 de abril de 1950, que empezó a trabajar en una empresa el día 2 de febrero de 1975. Si dicho trabajador continuara con su relación laboral hasta cumplir 65 años, es decir, hasta acceder a la edad ordinaria de jubilación, el cómputo de su pensión de jubilación sería el siguiente (estos cálculos son sólo orientativos, pues realizaremos un análisis de un caso ficticio atendiendo a la legislación actualmente en vigor):

La Base de Regulación de la pensión de jubilación se determina dividiendo las Bases de Cotización de los últimos 180 meses (15 años) entre 210. Si las Bases de Cotización de este trabajador, en el momento de cumplir 65 años, ascendieran a un importe de 200.000 €, obtendríamos una cantidad de 952,38 €. A esta cantidad se le debe aplicar un porcentaje que, en este caso, al haber cotizado el trabajador más de 35 años, el porcentaje es del 100% de la cuantía, esto es, cobrará 952,38 € de pensión de jubilación.

Supongamos que la empresa para la que trabaja tiene previsto un Plan de Prejubilaciones al que el trabajador decide acogerse, resultando que las condiciones concretas que le serán de aplicación (por antigüedad y categoría profesional, por ejemplo) son las siguientes:

- La empresa abonará un 90% del salario del trabajador durante cinco años, haciéndose cargo, asimismo, del abono de las cuotas correspondientes al Convenio Especial que el trabajador suscribirá con la Seguridad Social.

- Si el salario de dicho trabajador es, en la actualidad, de 1.500 €, la empresa le abonará hasta que cumpla 63 años una mensualidad de 1.350 € (lo más común es que se pacte una actualización anual de la cantidad resultante para que no se produzca una pérdida de poder adquisitivo), más las cuotas correspondientes al Convenio Especial suscrito con la Seguridad Social. Recordemos que, en realidad, las cantidades abonadas por la empresa no son un salario, sino, más bien, una “compensación” por la prejubilación, que, aunque habitualmente se paga de forma mensual, podría hacerse en un pago único, por ejemplo.

Al cumplir los 63 años (es decir, transcurridos los cinco años establecido en el pacto con la empresa), el trabajador se acogerá a la jubilación anticipada. En cuanto a la pensión de jubilación que dicho trabajador obtendría, sería la siguiente:

Será necesario aplicar unos coeficientes reductores por jubilarse de manera anticipada. En este caso concreto, al jubilarse con 63 años y haber cotizado 38 años, el coeficiente reductor será del 6,5% por cada año que le quede para cumplir los 65, de manera que, su pensión por jubilación será del 87% de su Base Reguladora. Considerando que la misma es la cantidad de 175.000 (recordemos, una vez más, que se trata de cantidades aproximadas, pues el caso que planteamos es ficticio), la cuantía de la pensión sería el 87% del resultado de dividir dicha cantidad entre 210, esto es, 725 €.


Conclusión

En definitiva, a la hora de estimar si acogerse o no a la prejubilación ofrecida por una empresa (o forzada aunque de forma encubierta; recordemos que muchas veces se llega a esta situación por motivos empresariales, ya sean económicos u organizativos, pudiendo incluso ser la consecuencia de un ERE), será necesario atender al caso concreto, esto es:

- A la edad del trabajador

- A los años cotizados a la Seguridad Social

- Su categoría profesional

- Los planes de prejubilación

- A las condiciones económicas ofrecidas por la empresa para que el trabajador no vea perjudicada en el futuro su pensión de jubilación por la extinción anticipada de la relación laboral, de manera que se le ofrezca un plan que le permita contar con recursos suficientes hasta el momento en el que pueda acceder a la mencionada pensión por jubilación.

Fuente: Invertia.com

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