Ayudas Familiares, Subvenciones, Prestaciones, Subsidios, Desempleo, Paro, Buscar Trabajo, Ayudas a los hijos, Ayuda Familiar, Colegios, Becas, Mujer, Vivienda, Hipotecas, Alquiler, Inem, Sepe,Seguridad Social.



Buscar tipo de ayuda ó temas relacionado

16 de noviembre de 2008

"Hay mucha gente que todavía tiene vergüenza de pedir ayuda"

La responsable de Cáritas afirma que en esta época de crisis es necesario que la comunidad "se comprometa y comparta lo que tiene"

Qué labor realiza Cáritas Diocesana en la provincia?
-Es un servicio que coordina la caridad de toda la Diócesis. La verdadera labor de Cáritas está en cada una de las parroquias. Nosotros somos un servicio de técnicos que debemos acompañar al voluntariado en su tarea.


-¿Con qué programas trabajan en estos momentos?
-Tenemos un programa de SIDA que está integrado por la Casa Veritas, que es de acogida de enfermos. Es un recurso para personas que ya han finalizado su proceso de hospitalización y que no tienen ni redes familiares ni vivienda ni lugar donde poder recuperarse cuando terminan el tratamiento hospitalario. Hacen su recuperación con el acompañamiento de un equipo de 14 personas. A medida que se van recuperando de su daño físico se trabaja con ellos para que pueden acceder a los pisos tutelados. -¿Y en el resto de la provincia?

-En Elche tenemos una casa de acogida para personas sin hogar.


-¿Un albergue de transeúntes'
-Es más que un albergue de transeúntes. Tiene una parte dedicada a las personas que necesitan atención como transeúntes, la persona que va de paso porque busca trabajo o por cuestiones de salud o lo que fuere... Y otra para trabajar con las personas que son de la calle y que necesitan un lugar para morir dignamente. También es un lugar para personas que pueden iniciar un proceso de reinserción social y hay una zona destinada a familias en situación de límite.


- ¿A casos extremos?
-Por ejemplo, familias que se les ha quemado la vivienda y no tienen adonde ir. Son casos puntuales.

-¿Y en Orihuela?

-En Orihuela también funciona un centro de acogida para personas sin hogar -que se inauguró hace muy poco- y un lugar donde se pueden realizar cursos que tengan que ver con la formación para la búsqueda de empleo. Procesos de esta naturaleza tenemos también en San Vicente, en Villena... Lo que tenemos es una base muy importante de voluntariado.


-¿Ha cambiado el tipo de personas que acude a buscar ayuda a los distintos servicios en el tiempo que lleva trabajando en Cáritas?

-Lo que detectamos es que hace años fundamentalmente estábamos prestando servicio -en un 95%- a los inmigrantes. Llegaban, necesitaban encontrar una vivienda, un trabajo... Sin dejar de atender al colectivo gitano, que tiene una presencia bastante importante en Cáritas. También aparecían necesidades de personas de la tercera edad. Sobre todo de edad muy avanzada que necesitaban ayuda domiciliaria urgente...Pero el grueso de atenciones era a inmigrantes.


-¿Y ahora?
-Desde el verano del año pasado ha habido un cambio en cuanto al tipo de demanda. Predominan sobre todo demandas de vivienda y de personas nativas que por dificultades en el trabajo no pueden pagar los alquileres o las hipotecas. Y en los programas de mediación laboral empiezan a aparecer hombres. Allí es cuando detectamos que está empezando a suceder algo. Y viene apareciendo cada vez más el tema de la falta de trabajo. Lo vemos en varios casos: el de la mujer sola, el inmigrante con papeles que no le han renovado el contrato y las personas jóvenes que tienen una hipoteca y no pueden seguir pagándola; personas con cargas familiares con un único sueldo...


-¿Y con la crisis ha aumentado el volumen de casos?
-Si. Aparece la gente que lleva una vida aparentemente normal y ahora no tiene para pagar los servicios. Nosotros siempre hemos intentado no pagar servicios y pagar cosas o bienes más fundamentales.


-¿Qué tipo de servicios?
-Luz, agua, teléfono... Hemos primado la vivienda, los alimentos y la salud. Estamos dando cobertura a la compra de medicamentos y siempre hemos tenido una atención a personas con discapacidad. En los últimos tiempos te piden desde pagar la cuota de las instituciones donde atieden menores con problemas hasta la compra de libros o materiales especiales de educación o, incluso, la adquisición de gafas o audífonos.


-¿Y enfermos?
-Tenemos el caso de personas con cáncer que las evaluaciones no les dan para recibir una atención, pero que tampoco pueden trabajar. Y tenemos personas desde hace cuatro o cinco años que se les está ayudando mensualmente con el pago de la pensión y de los alquileres o en temas de alimentación.


-¿Se ven desbordados?
-Estamos muy preocupados por la gran cantidad de peticiones que estamos recibiendo. Cáritas no podrá pagar todas las hipotecas de la provincia. Ni debe hacerlo. Estamos en un momento de muchísima necesidad y de cuestiones que no pasan por la voluntad de un Ayuntamiento ni de una provincia ni de un Gobierno ... Lo que nos toca es llamar a la reflexión a la comunidad en general. Creo que es el momento de compartir... que el empresario reflexione sobre si puede conservar puestos de trabajo y si se pueden dar respuestas más creativas al problema laboral.


-¿Es el más acuciante?
-Detrás de la pérdida de un empleo hay una historia no sólo de frustración personal sino todo un esquema de vida que se altera. Necesitamos que la comunidad se comprometa y comparta lo que tiene. No sólo lo que nos sobra.


-¿Necesitan más dinero?
-Cáritas necesita aportes económicos. Nosotros garantizamos transparencia en la gestión de los fondos. Y también necesitamos todo tipo de voluntariado.


-Es una época dura...
-Hay una parte muy dura de esta crisis. Necesitamos saber como la afrontamos, como se nos ocurren fórmulas para salir de ella..., pero también creemos que es una gran oportunidad para revisar nuestro modo de vida y, sobre todo, el modo de vivir en sociedad. Es un tiempo para reflexionar y hacer.


-¿Todavía hay vergüenza a la hora de pedir ayuda?
-Creo que hay mucha gente que no está acudiendo por vergüenza. Personas con una gran necesidad que no saben como hacer para acudir a la parroquia. Todos tememos el qué dirán... Y eso hace que muchas personas no se vayan a Cáritas parroquial y vengan a Cáritas Diocesana. El hombre es el que mayor vergüenza tiene.


-¿Incluso aunque no tengan para comer?
-Antes Cáritas daba ayudas complementarias como alivio a la compra del mes. Pero cuando te quedas sin trabajo la ayuda es para comprar lo básico.

-A pesar de toda esta lucha sigue habiendo personas en la calle.

-Nos provoca dolor e impotencia. Las personas no se quedan en la calle sólo por fracasos laborales. Muchas están aquejadas de enfermedades mentales. El deterioro de la persona que ha sido absorbida por la vida de la calle es muy grave. Es una población con la que es difícil trabajar. En Alicante, ACOMAR hace un trabajo muy valioso. Y nos comentan que la adicción al juego es una de las causas más frecuentes de que las personas se queden sin hogar. Y eso nos afecta a todos.

-¿Es un tema especialmente grave en esta provincia?

-Sí, porque la gente tiene esa cultura de vamos a las poblaciones de la costa a hacer la temporada turística. Cuando vienen a estas ciudades no pueden trabajar ni en en el sector de la hostelería ni en el de la construcción y se quedan sin dinero con qué volver a sus zona de origen. Y ahora son unos momentos muy peligrosos. En época de crisis las personas que son psíquicamente más frágiles pueden acabar finalmente en la calle. Pero la crisis económica también debe servir para que nos preguntemos qué es lo que podemos hacer, cuál es nuestra responsabilidad.


Fuente: Las Provincias.es

No hay comentarios:

Lo más leído en Ayuda Familiar